El arte de Miguel Ángel González Jurado es admirable en su conjunto, pero cuando me piden que destaque algún aspecto del mismo, no dudo en ponderar su raíz clásica. Nuestro imaginero, como todos los grandes del barroco andaluz, está patológicamente seducido por la belleza formal de los dioses griegos y la vierte en sus modelos con extraordinaria habilidad, jamás la sacrifica en aras de la expresión; la emoción de sus Cristos y sus Vírgenes radica en su perfección, es el acento idealizante el que les confiere su rango inequívocamente divino.
Ángel Aroca Lara
Académico de la Real Academia de Córdoba
MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ JURADO